Para muchos de nosotros es muy difícil mantenernos en silencio. Preferimos el ruido exterior, el ruido de nuestros pensamientos, porque estar en silencio nos da miedo, ya que nos conecta con nosotros ...
Vivimos con auriculares puestos, alertas que vibran como pequeños sustos y una banda sonora urbana que nunca afloja. Entre el tráfico, las voces y los feeds infinitos, la mente queda como una pestaña ...